Qué tipo de piercings quedan mejor en la oreja

Los Piercings en el brazo anatómicos han experimentado un resurgimiento del interés en los últimos diez o veinte años y forman parte cada vez más de la cultura occidental dominante. Si echas un vistazo a cualquier revista de moda o bien de entretenimiento, vas a ver a muchos conocidos con Piercings en el brazo anatómicos como anillos en el ombligo o un labret.

Te sorprenderá saber que el piercing es en realidad una vieja forma de expresión que la mayoría de las etnias han practicado en algún instante a lo largo de miles y miles de años. El cuerpo egipcio Piercings en el brazo reflejaba el estatus y el amor por la belleza Los primeros restos momificados que se conocen de un humano con piercing tienen más de 5.000 años.

Este digno caballero tenía las orejas horadadas con tapones de mayor calibre en las orejas, por lo que los tapones pueden ser una de las formas más antiguas de modificación corporal que existen. Asimismo sabemos que a los egipcios les agradaba adornarse de forma elaborada, e inclusive restringían determinados géneros de Piercings en el brazo anatómico a la familia real.

En verdad, sólo el propio faraón podía horadarse el ombligo. Cualquier otro que intentara hacerse un anillo en el ombligo podía ser ejecutado. (¡Dígaselo a Britney Spears!) Sin embargo, prácticamente todos los egipcios acomodados llevaban pendientes para enseñar su riqueza y acentuar su belleza. Los elaborados pendientes de oro y esmaltados representaban con frecuencia elementos de la naturaleza, como las flores de loto. También se mencionan en las Sagradas Escrituras.

En el Viejo Testamento es evidente que las joyas corporales se consideran una marca de belleza y riqueza, especialmente para los beduinos y las tribus nómadas. Habitualmente, las joyas corporales se daban como regalo nupcial o como parte de la dote. Es obvio que el piercing era un signo de estatus y atractivo en los tiempos bíblicos.

Piercings de Oreja para Mujer

Los romanos eran gente muy práctica, y para ellos las perforaciones prácticamente siempre y en toda circunstancia tenían un objetivo. Los centuriones romanos se perforaban los pezones no pues les gustara su aspecto, sino más bien para significar su fuerza y hombría. Era una insignia de honor que probaba la dedicación del centurión al Imperio Romano. Como símbolo, era importante y cumplía una función concreta, agrupando y vinculando al ejército.

Incluso Julio César se horadó los pezones para enseñar su fuerza y su identificación con sus hombres. La perforación genital mediante la cabeza del pene se realizaba en los gladiadores, que casi siempre y en todo momento eran esclavos, por dos razones. Una anilla en la cabeza del pene podía valer para atar el órgano a los testículos con un pedazo de cuero. En los combates de gladiadores, esto evitaba lesiones graves.

Con una anilla o barra lo suficientemente grande, también impedía que el esclavo sostuviera relaciones íntimas sin el permiso del propietario. Dado que el gladiador era una "propiedad", se podía cobrar una cuota a otro propietario de esclavos por la apreciada oportunidad de criar a la próxima generación de grandes luchadores. Haciendo el amor o bien la guerra, el piercing lo hace mejor.

Cruzando el océano más o menos en exactamente la misma temporada, los aztecas, los mayas y ciertos indios americanos practicaban el piercing en la lengua como parte de sus rituales religiosos. Se pensaba que les aproximaba a sus dioses y era un tipo de sangría ritual. Los aztecas y los mayas eran tribus guerreras y también practicaban la perforación del tabique para parecer más feroces ante sus enemigos.

Daith piercing: ¿método efectivo contra la migraña?

Nada semeja tan aterrador como un oponente con un enorme colmillo de cerdo salvaje clavado en la nariz. Al considerar qué suministros de perforación anatómico deseas emplear, debes tener en consideración ante todo la calidad de las herramientas, agujas y suministros de perforación. Empezando por las agujas de piercing al por mayor, debes buscar un borde tri-biselado.

Esto se refiere al diseño de la aguja, que tiene un extremo afilado para atravesar de forma fácil la piel. Los calibres más estándar para las agujas de perforación anatómico son el 14 y el 16. Estas se usan para la mayoría de los piercings de lengua, ombligo, ceja, labio y pezón Piercings en el brazo. La aguja de perforación de calibre 18 también es muy popular, puesto que existen muchas peticiones de anillos de nariz que requieren una aguja de perforación de ese tamaño.

Si bien las agujas de perforación del cuerpo vienen en todos y cada uno de los diferentes calibres, estos son los estándar que deben cubrirte para el noventa por ciento de la aplicación de la perforación que puedas hacer en un inicio. Desafortunadamente, existen algunos estigmas asociados con esta perforación (la mayoría de los ambientes de trabajo no son amigables con ella), mas afortunadamente, estos Piercings en el brazo son fáciles de ocultar sin tener que eliminar la joyería.

Si te haces el piercing con una barra circular, en lugar de dejar que los extremos cuelguen hacia abajo puedes girar los extremos hacia tu nariz, escondiendo de este modo el piercing. En el momento en que puedas quitarte el piercing con seguridad, siempre y en toda circunstancia puedes comprar un retenedor transparente o bien de color carne para disimular asimismo el piercing.